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Las mesas de mezclas

Posted on 6 enero, 2012 in Sin categoría by ACR Crew

ClementCoxsoneDodd

Durante muchos años han sido el centro neuronal del estudio de grabación, aunque hoy ya no tanto debido a los ordenadores. Aun así, en realidad, todos los programas de grabación incluyen una mesa virtual. Así que tal vez deberíamos mantener esta apreciación sobre ellas, aunque sea solo conceptualmente.

Quizás sean también el centro de todas las miradas profanas que entran por la puerta de un estudio. Muchas luces, muchos botones… “¿Oye, pero que de botones, no?, ¿ya los necesitas todos?”

Vamos a hacer una descripción pensando en todos aquellos que que no hayáis trabajado con una. Os gusta el Reggae, lo amáis, ¿pero no sabéis hacerlo? Pues aprender sobre las mesas, parece un punto básico para poder empezar a hacer música.

Precisamente, en el Reggae el uso del mezclador tiene un papel muy importante.

Son muchos los que atribuyen a King Tubby el papel de inventor de la remezcla y por tanto, parece lógico pensar en la mesa de mezclas como su instrumento musical. Y lo mismo sucede con Lee Perry y otros coetáneos colegas, que a base de estrujar potenciómetros desarrollaron el Dub. La forma de filtrar de una mesa o la forma de saturarse, incidían de forma creativa en lo musical, y no como hasta entonces, solo en lo sonoro.

Pues ahí andaban, por ejemplo King Tubby con una mesa MCI de las antiguas, 12 canales que se exprimieron al máximo y su corona de Mc Donalds después de un menú con Coca Cola…

Una API 2488 en Channel One a partir de 1975.

Coxsone Dodd en Studio One.

¿Podemos decir que estos jamaicanos convirtieron el sonido en música? Y por tanto, ¿se podría decir que convirtieron la tecnología en música? Incluso, ¿se podría incluir a la música electrónica como otro género más influenciado por Jamaica?

Buah!, a mí no me miréis con esos ojos esperando una respuesta, que yo prefiero hablar de botones…

Para entender una mesa de mezclas, primordial este concepto: Verticalidad- Horizontalidad.

Y es que en parte se parece a “hundir la flota”, pero en solitario, sin amigos.

Vertical, porque cada canal se dispone de forma vertical. Y horizontal, porque cada canal se coloca junto al anterior. Ah, bueno! Y una zona que suele tener funciones varias como por ejemplo las relativas a las salidas, la zona master.

Pasemos a describir una mesa de mezclas.

Pues empecemos con una foto de la mesa de mi estudio. En algunos aspectos mejor que la que usaron esas leyendas jamaicanas, y en algún que otro aspecto, pues no tan mejor. Fijaos en la zona central, donde están los fades rojos y azules. Esa es la zona master.

Normalmente la parte superior del canal es la sección de entrada, o preamplificación. Mejor dicho, lo que tenemos son los botones o mandos que controlan la electrónica de esa entrada.

Desde aquí ajustamos el volumen que nos llega, hasta un nivel referencial de 0,775V. Más o menos. Se trata de una zona, de una referencia, porque los valores anteriores, los de salida de por ejemplo micrófonos, son mucho menores, del orden de 1.000 veces más pequeños.

Además de volumen, o ganancia, podemos invertir la fase, hacer algunas operaciones de filtrado del sonido o abastecer a cierto tipo de micrófonos que necesitan ser alimentados para funcionar.

Vale, sé que esta zona no ha sido muy excitante, pero ay amigo! Ahora viene la sección más molona, la que más llama la atención, la única, irrepetible y genuina,…tiene garra, tiene fuerza… la ecualización.

El sistema de ecualización de una mesa es diferente al que se suele encontrar en las cadenas de audio de Hi Fi, porque en lugar de estar basada en un sistema gráfico de “palanquitas” que se suben y bajan para tener más o menos ganancia de una serie de frecuencias ya establecidas por el fabricante.

En las mesas se usa un sistema paramétrico oficialmente inventado por George Massenburg en 1972, que permite al usuario seleccionar la frecuencia a procesar, y con que ancho de banda.

Otra vez los jamaicanos, buscando nuevos métodos y formas, encontraron que si con la ganancia al máximo de una banda del ecualizador, realizamos un barrido o filtrado de frecuencias del canal de retorno de los efectos, podían obtener un filtrado muy espectacular, obteniendo sonidos espaciales, modernos, muy parecidos a los de un pedal de WAH, pero en la reverb, el delay o lo que se quisiera.

Sigamos, a continuación suele venir la sección de los auxiliares. Se trata de una especie de matriz, a partir de la cual se pueden realizar diferentes mezclas simultaneas a la principal.

¿Y para que queremos esto? Bueno, es de esta forma, por ejemplo, que somos capaces de enviar a los músicos una mezcla personalizada para que puedan oírse ellos mismos y al resto de los músicos, o decidir que canal se va a impregnar de reverb, delay y otros efectos, y en que medida. Básicamente es como una centralita de teléfonos….”esto de aquí lo mando allá, y esto otro allí…” pero con la particularidad de que nos permite decidir también cuanta señal, cuanto volumen.

Una mesa como la que tenemos aquí, tiene doce envíos de auxiliares.

Seguido a los auxiliares suele venir un portenciómetro de pan, que sirve para enviar la señal a izquierda o derecha de la mezcla. Como un balance. Sencillo.

Y después del pan, tenemos el fader, que es el botón corredizo que sube y baja el volumen de ese canal.

Normalmente, su posición es en la marca de 0dBs. Se tiene en esa posición, que ni da ni quita volumen, preparado para subir o bajar en momentos determinados, como por ejemplo un solo de un instrumento. La marca de 0dBs, nos sirve para por ejemplo, después de ese solo, saber cual era la posición de inicio, y así dejar el volumen tal y como estaba. Su uso está estrechamente ligado al nivel del previo, el de entrada, que teníamos en la primera sección que hemos visto.

Junto al fader, solemos encontrar los botones de agrupación y asignación a VCAs. Bien, la idea en el primer caso, es que resulta muy ventajoso si podemos agrupar una serie de canales para poder ser procesados en su conjunto. Podemos insertar procesadores externos, ajustar el volumen, el balance, mandar esta agrupación a alguna salida específica o enviarla a la matriz, que ya veremos que es.

En el segundo caso, la asignación de VCAs, sirve también para controlar el volumen de un cierto grupo de canales. Es muy parecido a la agrupación antes vista, aunque más limitada en cierto sentido, pues solo sirve para controlar el volumen, y no para insertar nada. Pero tiene una ventaja. Evita el cuello de botella que puede suceder en la agrupación normal (antes vista).

Veamos, en el caso de que sumemos varios canales en un grupo normal y la suma de ellos alcance el valor máximo de voltaje de la electrónica de la mesa, tendremos una distorsión de la señal, un cuello de botella, un efecto embudo. Pero el fader master del VCA controla la tensión que se envía al amplificador de cada canal que es usada por este amplificador para dar más o menos volumen al sonido.

Me explico, en una agrupación de varios canales, podemos tener cada canal al 90%, por ejemplo, de la capacidad de voltaje de la mesa, y al sumarlos, podemos sobrepasar el 100% y como consecuencia, distorsionar la señal. En el caso del VCA, esta situación se elimina, pues el fader master del VCA actúa como si al moverlo, moviéramos cada fader de canal. Así que con tan solo bajarlo un poco hacia abajo, regresaríamos a la zona segura de trabajo, por ejemplo a un 70% en cada canal, y por consiguiente, a un 95% en la suma de ellos.

Por esto, normalmente las agrupaciones se usan para procesar y rutear un grupo de canales, y el VCA como controlador de volumen de sus canales asignados.

¿Un poco lío? Bueno, ya casi estamos…  Ahora va uno facil.

El grupo de mute. Las mesas, a parte del botón de silencio o corte de señal de cada canal, suelen incorporar la capacidad de agrupar varios canales a un grupo de mute o silencio. Así, con solo un botón, podemos silenciar todos los canales, por ejemplo, de las voces, y pasar a una versión instrumental. O podemos cortar el skankin` de piano y guitarra e ir a un drum & bass.

Venga, nos queda una cosa dificililla, y terminamos.

¿Os acordáis de los los grupos? ¿Lo que vimos antes del VCA? Vamos a volver a ellos, y a ese concepto que habíamos dejado colgado. La matriz.

Bien, imaginemos que ya tenemos agrupada la batería y bajo por un lado, el riddim`por otro, la percusión, los vientos, las voces…. vamos, que tenemos la mezcla hecha paquetitos.

Bien, pues la matriz nos da la posibilidad de hacer una mezcla variando la relación de esos paquetes, de una forma independiente a la mezcla general, y enviarla a otras salidas. Util por ejemplo cuando en un concierto tenemos que enviar señal a una cámara de TV, o a un grabador.

Ah! ¿Y por qué no le enviamos una réplica de la mezcla que escucha el público del concierto?

Bueno, situémonos en un concierto: El público, además de la señal que mandamos nosotros desde la mesa, también oye en mayor o menor medida los sonidos acústicos de la banda, por ejemplo la batería, que se oye mucho más de por si que la voz del cantante. Nosotros desde la mesa, compensamos esa diferencia casi de una forma subconsciente, dando un poco más de volumen a la voz. O puede que el equipo de sonido, por ejemplo, no tenga  muchos graves y haya que forzar un poco la mezcla del concierto para sacar esos graves. Cosas así hacen que la mezcla de directo sea específica para ese momento en concreto. Así que si mandamos a grabar la misma mezcla, cuando lleguemos a casa, oiremos ese exceso de voz, o de graves que le hemos dado nosotros para rectificar las diferencias de sonoridad o la pérdida del equipo en esas frecuencias, o lo que fuere.

Por eso se usa la matriz, porque podemos hacer una mezcla alternativa y variar la relación entre los grupos (paquetes) independientemente a la mezcla general.

Bueno, en principio eso es todo… bueno, me olvido del botón de encendido…

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